Hay un lugar al que uno siente que pertenece aunque no haya nacido en él. Pueden pasar años y uno sin saber que existe. Hasta que viene y te invade. Ese lugar es Saint Tèrriéns, mi país amado.
Hoy tenemos una crisis que nos llevará a la perfección. Estamos eliminando los funcionarios corruptos, los hombres topo, las sirenas travesti, y toda una serie de colados que, en sus afanes egoístas y populistas, pretendían acabar con las líneas de honestidad, ternura, perseverancia y justicia, trazadas por nuestro siempre recordado y admirado Don Doc Petroff.
La crisis no nos toma por sorpresa, la esperábamos para demostrar a los revoltosos que ellos mismos trazarían su destierro.
Pueblo de Saint Tèrriéns, la gloria y el regocijo se acerca. Muy pronto, todos los orgullosos ciudadanos de esta tierra vulgar y libertaria veremos elevarse la bandera de nuestra victoria.
Mis responsabilidades como Cónsul de Colombia y Centroamérica impiden mi permanencia en Saint Tèrriéns. Más ahora que hay crisis entre dos de los países que represento. Mi deber como ciudadana de la tierra vulgar y libertaria es propender por un mismo espíritu en los pueblos hermanos.
¡Viva Saint Tèrriens! ¡Hasta la victoria, SIEMPRE!
En esta tarde/noche especial me es inevitable recordar a los que posibilitaron este encuentro:
Uno, caído con las botas puestas, nos da de su contenido todavía,
El otro, preso, lee calmadamente en su celda con la tranquilidad que le da saberse inocente de los cargos que le infundan;
Voy a recordar una frase de no hace mucho:
“Protéjanse, Recuerden, por sobre todas las cosas, que se tienen uno con el otro, Recuerden que el uno y el otro suman dos, y eso es lo más importante que puedan aprender; Llegará el día en que estas meras y vanas palabras sean el regocijo de las multitudes: Sean como Yrigoyen, Solos, al pie de la bandera abandonada, con la certidumbre que volverá a ser flameada por el inmenso gentío, que es la mayor virtud de un demócrata; Constituyamos la Patria soñada, como decía Lebensohn; y levantando al viento, la vieja bandera de Saint Tèrriéns, no dejemos de andar;
Y cuando el cansancio llegue, y las fuerzas se agoten, Recuerden que un paisanito en una mano y una botella de vodka, en la otra, están con ustedes: Y cuando cunda el desánimo, y parezca irreductible la derrota, Recuerden que un paisanito en una mano y una botella de vodka, en la otra, están con ustedes; Y cuando parezca que el sendero culmina en un abrupto precipicio, Recuerden que llevan en una mano al paisanito y en la otra una botella de vodka, que siempre estarán con ustedes; Y cuando, todavía, las inclemencias del tiempo, del clima y el furor de las gentes estén contra ustedes, Recuérdennos, entre ustedes, como hoy en día, como cuando nos conocieran, como cuando celebraremos el triunfo total de nuestras vivencias;
¡Patria y Suerte! ¡Viva la Vida! ¡Brindemos por el Espíritu Saintterriense!”
Creo que Saint Terriens vive el principio de su fin. No creo en su perfección, y me encanta que las sirenas travestis sigan ahí adentro.
Un Saint Terriens puro, habrá llegado al fin de su cadena evolutiva, y padecerá sin más remedio.
Yo seguiré guiando a mis Sirenas y Hombres Topos hacia las fauces Saintterrianas. Desenmascararé al verdadero paisano, y me quedaré con la botella de Vodka en la otra mano.
Admiré a Doc, salvo durante su militancia para la KGB, pero él ya no está. Ya se ha ido el conductor. ´Solamente queda un Paisano corrupto y amanerado, con esa «bufandita al viento» aun en el cálido diciembre sudamericano —o suramericano, como gusta de decir nuestra gran pensadora Cata—.
Vamos Saint Terriens., Vuelve a ser el bodegón donde Rapunsel puede seguir divirtiendo a los lugareños con sus encantos sensuales, donde Mr T no teme de usar lápiz labial con brillitos, donde Don Ramón sigue entrenando con Carlos Manzón, para darle de puñetazos a la vieja de Doña Florinda cuando pise esta tierra maravillosa.
Vamos SAint Terriens. Que no depuren tu esencia.
Tiene razzón don Santiago, doña consuladora
Hagamos las paces con los HOMBRES TOPOS
Si me dan un besito.
Nosotros o los hmbres topo
???????
Ambos.
UHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH
Esto se stá yendo de las manos,
Liberemos Saint Tèrriéns, primero!!
Se ha organizado una junta de consejo entre los Hombres Topos. Esperamos su pronta respuesta.
Hasta la Victoria! Siempre!
¿Acaso la Cónsul es la única que no quiere a los hombres topo, ni a las sirenas travestis? Cuidaos, el país está en guerra, no es hora de atacarse unos a otros, ¡haced las paces compañeros y luchad unidos por la patria!
Si vieran que ya les estoy cogiendo cariño a los hombres topo. Así es este mundo de la diplomacia.