Paseábamos en nuestra nave espacial por Medellín.
Teníamos curiosidad de saber quién era esa cónsul que tanto mencionan. Eran las 11 del 24 de diciembre cuando la vimos, prendida, borrachina, celebrando a sus anchas, o mejor, a sus largas.
Nos pareció una conducta inapropiada y decidimos secuestrarla. Que el nuevo gobierno de Saint Tèrriéns negocie las condiciones de su entrega. Pero vemos esto muy complicado.
Las sirenas travesti


